PERSONAL READING, ON YOUR TERMS
ONLINE WORKSPACE
← Back to the reading room
20
0% read
Historias sencillas · 2026-04-13 · 5 MIN READ

'White Line' ya está en preventa.

Mi fotolibro nuevo en edición limitada

Federico Ríos
Read original ↗

Translate

'White Line' ya está en preventa.

Mi fotolibro nuevo en edición limitada

Federico Ríos

abr 13, 2026

26

2

Compartir

Escucha una versión en audio de este newsletter leída por mí.

0:00

-6:28

La reproducción de audio no es compatible con tu navegador. Por favor, actualízalo.

Portada de

White Line

. Diseñado y publicado por Eyeshot en Italia con la edición de Marco Savarese.

Colombia produce alrededor del 70% de la cocaína en el mundo. Lo que parece celebración en un salón iluminado es, en realidad, la huella de una guerra que nunca termina.

Ya está en preventa

White Line

, mi nuevo fotolibro

, publicado como edición limitada por Eyeshot y editado en Italia por Marco Savarese.

Es una edición única

: el 30 de junio se cierra la preventa y se imprimen únicamente los ejemplares pedidos. No habrá una segunda impresión.

White Line

es una exploración de las realidades humanas detrás de la economía de la cocaína en Colombia.

Manos de raspachines, campesinos cocaleros.

Este libro es un retrato íntimo y directo sobre los campesinos cocaleros, los territorios militarizados, los grupos armados y la intervención estatal, revelando cómo se moldean la vida cotidiana y la lucha por la supervivencia en las zonas rurales.

Con un enfoque sobrio y delicado, las imágenes exploran tensión, desigualdad y resistencia, ofreciendo una mirada crítica a las consecuencias de un sistema global de demanda y violencia.

Cambalache. En algunas zonas cocaleras los productos básicos no se pagan con dinero en efectivo, se pagan en gramos de pasta base de cocaína.

En la ruralidad de Colombia, un gramo de pasta base de cocaína vale $0,50 USD, una cifra irrisoria comparada con el valor de un gramo de cocaína en Estados Unidos o Europa, que puede superar los $100 USD. Matemática fácil para entender que quienes se enriquecen con el tráfico de cocaína no son los campesinos cocaleros en los territorios más apartados y abandonados del país.

Izq: Un campesino forra sus dedos con tiras de tela para protegerse durante la cosecha de hojas de coca. Der: un cultivo de coca en las montañas del Catatumbo.

La guerra contra las drogas ha sido siempre una excusa hipócrita. Miles de campesinos pobres han muerto en regiones olvidadas, mientras otros —contratistas, ejércitos, intermediarios, políticos y narcotraficantes— se han enriquecido a costa de una guerra sin sentido.

Izq: Barrio El Poblado de Medellín visto desde la habitación del narcotraficante Pablo Escobar en su edificio Mónaco. Der: Sótano del edificio Mónaco de Pablo Escobar, donde se torturaban, asesinaban y desaparecían personas.

¿Cuál ha sido el gran logro de más de 5 décadas de lucha antidrogas? Gobiernos de todo el mundo han gastado millones y millones de dólares en este absurdo mientras en los campos de Colombia, pobres se enfrentan contra otros pobres. Sangre y lágrimas derramadas sin ningún triunfo conseguido.

Izq: un campesino mezcla las hojas de coca con otros productos para transformarlas en cocaína. Centro: fusiles de grupos armados empacados para guardar en caletas en el Putumayo. Der: bolsas de cocaína y costales llenos de dinero para pagar la cosecha.

Las líneas rojas son advertencias sobre lo que no debe cruzarse. Fronteras invisibles, límites éticos y morales. Una línea roja es un alto, un territorio prohibido, una señal de peligro.

Cada línea blanca de cocaína es, en realidad, una línea roja transgredida que oculta la sangre de campesinos, el dolor de familias desplazadas, la tierra arrasada por balas y fumigaciones, el horror de una guerra que nunca termina, destrucción, desigualdad y silencio.

Izq: Cocaína empacada lista para su distribución y venta como microtráfico. Der: una bala del ejército colombiano tras la masacre de El Tandil, Nariño.

Lo que parece celebración en un salón iluminado es, en verdad, la cicatriz de un país fracturado. Cada línea blanca es un mapa de violencia y resistencia, una frontera ética borrada por la indiferencia, la huella de una guerra que nunca termina.

Izq: alias el Diablo prueba la calidad de la pasta de coca en la cocina de su casa campesina en el Putumayo cerca del río Mecaya mientras su esposa prepara la comida en la cocina. Der: Deforestación en la selva virgen, un lote sembrado de coca en la reserva natural Nukak en el Guaviare.

Después de años de trabajo, de convivir con campesinos y documentar sus vidas,

White Line

se convierte en un testimonio de la cotidianidad en los territorios cocaleros. Una mirada de frente a lo que el mundo prefiere mantener en la sombra: la humanidad que resiste detrás de cada línea blanca.

Izq: campesinos raspachines recogiendo hojas de coca para procesarlas como cocaína. Centro: Cuenca del río Ajajú en el Parque Nacional Chiribiquete. Der: Soldados corriendo hacia un helicóptero para una extracción de una zona de combate.

Esta será la única edición de este libro; después del 30 de junio se cerrará la preventa y solo se imprimirán los ejemplares pedidos.

Junto a Eyeshot hemos diseñado tres fases de preventa:

Fase I:

10 de abril – 7 de mayo → €44,90

Fase II:

8 mayo – 10 junio → €49,90

Fase III:

11 junio – 30 junio → €54,90

Pueden comprar mi fotolibro

White Line

en este link:

White Line - Eyeshot

.

Detalles de publicación

Editorial: Eyeshot (edición limitada)

Editor: Marco Savarese

Introducción: Lucrezia Bonarota

Diseño e impresión: Italia

Formato: Tapa dura, 22×24 cm, 128 páginas

Idioma: Inglés

Gracias por leer y por acompañarme en mi trabajo.

Un abrazo,

Federico.

26

2

Compartir

✧

A little more worth reading.

Back to the reading room →

What stayed with you?

Your ratings and notes guide future recommendations automatically.

Your actual reaction